La orientación familiar es un espacio para comprender mejor qué está pasando con tu hijo y encontrar maneras concretas de acompañarlo en su vida cotidiana.
No se trata solamente de saber qué sería conveniente hacer. Muchas veces los padres ya recibieron indicaciones, buscaron información o probaron distintas estrategias. La dificultad aparece cuando hay que llevar todo eso a la práctica.
Por eso trabajamos sobre situaciones reales: qué está pasando en casa, qué intentaron hasta ahora, qué funciona, qué no y qué puede estar necesitando tu hijo.
A partir de ahí podemos pensar estrategias, practicarlas, adaptarlas a su edad, sus características y a la realidad de tu familia, y revisar juntos cómo van funcionando.
El trabajo está principalmente orientado a madres, padres o cuidadores. Dependiendo de la edad y de las necesidades de cada situación, también podemos incluir algunos encuentros con el niño, niña o adolescente cuando esto pueda aportar al proceso.
Porque ayudar a tu hijo no requiere tener todas las respuestas. A veces requiere comprender mejor qué necesita y aprender nuevas maneras de acompañarlo.
No siempre la consulta comienza teniendo claro qué profesional buscar, qué tipo de evaluación realizar o qué tratamiento puede ser el más adecuado.
A veces una familia sabe que algo está pasando, pero se encuentra frente a muchas posibilidades y no sabe cuál debería ser el primer paso.
En esos casos, podemos revisar juntos la situación y orientarte sobre qué tipo de evaluación, tratamiento o profesional podría ser conveniente consultar. Si tu hijo necesita un abordaje presencial, el acompañamiento online también puede ayudarte a organizar ese recorrido y comprender los pasos a seguir.
Este espacio también puede acompañarlos.
La orientación familiar puede realizarse de manera complementaria al tratamiento presencial de tu hijo. Podemos trabajar sobre situaciones de la vida cotidiana, ayudarte a comprender e implementar estrategias y, cuando resulte necesario y sea posible, favorecer un trabajo articulado con los profesionales que ya lo acompañan.
No se trata de reemplazar lo que ya está funcionando, sino de sumar un espacio para ayudarte a vos a acompañarlo.
La distancia no impide trabajar sobre lo que pasa todos los días en casa. De hecho, gran parte del proceso ocurre justamente ahí: entre un encuentro y el siguiente, cuando las estrategias empiezan a ponerse en práctica en situaciones reales.
Los encuentros son online y están principalmente dirigidos a madres, padres o cuidadores. Conversamos sobre situaciones concretas, pensamos estrategias posibles y revisamos juntos qué sucede cuando intentan llevarlas a la práctica.
Para acompañar este proceso utilizamos materiales especialmente pensados para el trabajo online, como registros, videos, recursos visuales y material descargable que permiten observar situaciones, practicar estrategias y continuar trabajando entre los encuentros.
No necesitás preparar nada especial para empezar. Podemos partir de aquello que hoy te preocupa y, desde ahí, ir definiendo qué necesita tu hijo y cómo acompañarlo.
Cuando la edad y la situación lo hacen conveniente, también podemos incluir encuentros con el niño, niña o adolescente como parte del proceso.
A veces la consulta empieza con una conducta que preocupa, una dificultad que se repite o simplemente con la sensación de que algo está siendo más difícil de lo esperado.
No necesitás saber exactamente qué está pasando ni tener claro qué tipo de ayuda necesita tu hijo.
Comprenderlo también puede ser parte del proceso.
Si sentís que necesitás orientación para acompañarlo mejor, podemos conversar sobre lo que está pasando y pensar juntos por dónde empezar.